miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mi primer día de clase.

La mañana del 14 de Septiembre de 2011 me levanté muy nerviosa ya que ¡era mi primer día de clase! Desayuné muy poco ya que no tenía apenas hambre. Fuí a la entrada del Mercadona, donde había quedado con unas amigas para ir juntas. Algunas estaban nerviosas al igual que yo, en cambio otras se comportaban como si fuese un día normal. Llegamos temprano y vimos a mucha gente a la entrada. Nos separamos y fuimos cada una a nuestra clase correspondiente. Al entrar en ella, observamos que todo el mundo estaba sentado en la parte de atrás y que no había tres mesas juntas libres. Así que decidimos ponernos en segunda fila. No hablábamos con nadie, estábamos cortadas. Yo me empecé a relajar cuando una profesora que cubría el puesto de nuestra tutora, preguntó cuántos éramos nuevos en el instituto. Así que decidí mirar atrás con la esperanza de que no fuésemos las únicas, pero me llevé una gran sorpresa al observar que la gran mayoría de la clase éramos nuevos. En el recreo, visité la cafetería, que me dió una gran decepción, sinceramente me la esperaba más grande, más bonita...como en las películas americanas. Es que en mi antiguo centro no teníamos cafetería. Al finalizar, subimos a clase y conocimos al profesor de  historia, que consiguió que se me quitaran del todo los nervios e hizo una presentación muy entretenida. Después conocimos al profesor de matemáticas y después a la profesora de economía. Mis impresiones sobre ellos son que el trato es diferente al que estaba acostumbrada. En mi otro centro éramos todos como de la familia y aquí hay que tratar a algunos profesores por usted. Por lo general tuve un primer día mejor de lo que me esperaba.